La ilegalización de la marihuana. Historia de una infamia


Al igual que a ustedes, a mi también me da por cuestionar y preguntarme el por qué algunas cosas son ilegales, desde cuando son tabú y quién o quiénes determinan lo que está bien y lo que está mal en una sociedad. Y una de esas preguntas que siempre me hago es sobre el uso de las drogas en general. Qué hizo que algunas fueran permitidas y otras fueran ilegales. No es mi intención promover o renegar de su uso, ya que como bien saben, no creo en leyes ni en regulaciones, sino en la educación y el sentido común de los ciudadanos para discernir entre el bien y el mal. Veamos qué sucedió con la marihuana (Cannabis Sativa) y su prohibición.
Hoy en día muchos defienden su versatilidad medicinal, e incluso algunos países, como Uruguay, ya lo consideran un producto farmacéutico de uso común.
Sin embargo, el cannabis tuvo muchos usos, más allá de servir como droga social, causante de muchas letras de canciones de Pink Floyd, o como moda para gente de todas las edades y tribus que aspiran a ser "diferentes". El papel hecho en base a cáñamo fue muy usado a lo largo de la historia, así cómo múltiples aplicaciones textiles.
La verdad, nunca entendí cómo algo tan suave terminó siendo el foco de tanta polémica, tomando en cuenta de que el impacto neurológico de unas cervezas es muy superior al de un porro, y que jamás se ha reportado una muerte por sobredosis en su uso. Sin embargo, ha habido muertes accidentales por su consumo ya que causa aletargamiento y alucinación. Además de que no está vinculada a comportamientos violentos, cosa que si es muy común el el licor.

Datos históricos

Hay registros que datan de 7.200 años donde se habla del uso del cannabis en China y Egipto.
La Enciclopedia Británica fue impresa durante 150 años en papel de cáñamo.
El Emperador romano Galieno recomendaba su uso en las tropas ya que era relajante y estimulante de la risa.
La primera Biblia, impresa por Guttemberg fue también impresa en papel de cáñamo. así como la Constitución de los Estados Unidos de América. No me extraña que, para el acta de la independencia de Venezuela, también lo hayan usado. Imaginate fumarte la Independencia de este país. Qué fuerte.
El cannabis comenzó a ser llamado marihuana en México, a principios del siglo XX.
Artistas como Rembrandt, Van Gogh y Monet usaron lienzos hechos en base a cáñamo.
En 1611,en el Virgina, EEUU, se promulgó una ley que obligaba a todos los agricultores a cultivarla.
Hasta 1820, el 80% de la ropa se hacía a partir de esta planta.
EL primer automóvil fabricado por Henry Ford, estaba diseñado para usar combustible en base a cáñamo.
En 1916, el Departamento de Estado de Agricultura de EEUU predijo que para 1940, todos los libros serían impresos en cáñamo. Por lo que no sería necesario talar muchos árboles. Y por aquí podría venir el meollo del asunto de la ilegalización.

La ilegalización

Como podrás ver, el cáñamo es una planta multifacética y con alta productividad. Y aquí es donde nos asalta la duda. ¿Qué fue lo que pasó, para que, una materia prima tan versátil fuera prohibida en plena era industrial moderna?
Al parecer hubo dos corporaciones que dispusieron toda su maquinaria legal y mediática para que fuera prohibida. La DuPont y la Hearst Company. Está última propiedad de William Hearst, quien inspiró la película Ciudadano Kane.
Andrew Mellon, importante inversionista de DuPont, fue nombrado Tesorero del gobierno del presidente Hoover, y en los años 20, esta empresa buscaba consolidarse en la industria de polímeros y derivados petroquímicos. La presencia del cáñamo, usado por la gran mayoría de sus competidores, representaba una amenaza y un obstáculo para apoderarse del mercado, por lo que el objetivo fue anular su presencia.
La otra industria afectada por su presencia era la papelera. La Hearst Company proveía la materia prima para empresa como Kimberly Clark. El cultivo de pino les resultaba mucho más rentable que el de cáñamo, por lo que William Hearst, que además era un magnate de medios de comunicación, puso a la orden todo su arsenal mediático para generar una estigmatización que justificara su ilegalización. Como dato debemos agregar que William Hearst odiaba a los mexicanos. Perdió 800.000 acres de cultivos en manos de Pancho Villa. Nada es casual.
Las tabacaleras también entraron en este juego. Se dieron cuenta que los consumidores de marihuana, en su mayoría mexicanos, caribeños y otros inmigrantes como los chinos, no consumían cigarrillos industriales, aunado al hecho de que podían cultivar sus propias plantas en apartamentos y casas. Así que los señores del tabaco no lo pensaron dos veces para unirse a la campaña anti-ganja.
Las farmacéuticas participaron de este complot, al darse cuenta que era mucho más productivo preparar ciertos analgésicos de uso común de forma sintética que usando cannabis. Money talks.
La campaña mediática se centró en asociar el uso de la marihuana con comportamientos delictivos. En aquellos años la presencia de mexicanos comenzaba a ser muy significativa en las grandes ciudades y algunos de ellos se dedicaron a la delincuencia en las calles. No era raro encontrar grandes titulares sobre asaltos y peleas callejeras atribuyéndoselos al uso de la "hierba loca". 
Las comunidades negras y latinoaméricanos, grandes consumidores de hierba, fueron acusados de ser promotores de la violencia callejera en el este de los EEUU. En la propaganda habían altas dosis de racismo y xenofobia como vemos en este extracto de un editorial de 1934:

“La marihuana da valor a los negros para mirar a los blancos a la cara y mas de lo permisible a las mujeres (blancas)”.

Todo esto dio pie para que, en 1937 Harry Anslinger, presidente del Federal Bureau of Narcotics, presentase ante el Congreso el primer proyecto de ley que tenía como finalidad limitar su cultivo, discriminación y consumo, a través de la imposición de altos impuestos a su uso. La FBN solo llevó como argumentos los titulares y reportajes hechos por los diarios de Hearst. Cabe destacar que la AMA (American Medical Association) no avaló estas pruebas. SIn embargo, al contar con una gran número de congresistas vinculados a la industria o presionados por la opinión pública, no dudaron en aprobarla. Con el paso de los años, tanto la matriz de opinión contra el cannabis, latinos y negros fue aumentando, trayendo consigo nuevas leyes y resticciones.
A nivel internacional, la guerra contra la marihuana inició en 1952 en una Asamblea de la ONU. Anslinger presentó alegatos contra el ganja alegando que era usado por el comunismo internacional para controlar las mentes de los ciudadanos, centrando sus ataques en China y la extinta (gracias a Dios) URSS.
Durante toda esa década, el poderoso lobby internacional de los EEUU llevó a presionar, a través de sanciones, y a ganar países adeptos bajo incentivos de desarrollo económico, para que se sumaran a la prohibición en sus naciones, alcanzando en 1961 una condena internacional a consumo del weed.
Y desde entonces, ni siquiera el canto de Bob Marley, ha logrado sacarla del ostracismo y condena mundial.