El poder de elegir



No tengo dudas que el más grande símbolo de libertad humana, es el poder de elección. Siento que las relaciones más fuertes que mantengo son aquellas que se formaron a partir de mis decisiones y no de mis circunstancias, obligaciones o lazos consanguíneos. Creo que lo peor que se le puede exigir a un niño es a querer a sus hermanos y demás familiares porque son sus hermanos, en lugar de afianzar lazos en base a la lealtad, y el respeto razonados. En ese momento, cuando triunfa la razón por encima de la obligación, estamos formando ciudadanos conscientes y no súbditos del poder y la fuerza.
La elección y no la obligación es lo que nos hace crecer como seres humanos basados en la conciencia, valores y coherencia, sea cual sea nuestro camino. Obviamente, nuestras elecciones están condicionadas y manipuladas por la ideología (que no sepas como se llama, no quiere decir que no tengas), la cultura (por muy rebelde que creas ser) y las relaciones sociales en general. Así es que tampoco es que disfrutemos de un libre albedrío en toda su extensión.
Los seres humanos no somos ecuaciones exactas, universales e infalibles. Las únicas normas que nos rigen son las del azar, la incertidumbre y el capricho individual. Nuestras decisiones son cambiantes y nuestros resultados son totalmente impredecibles. Podemos mantener nuestros principios durante un buen tiempo hasta que las circunstancias nos llevan a cambiarlos o negociarlos, no siempre por dinero, sino por algo que nos de satisfacción o nos alivie a culpa. No existen leyes psicológicas o sociológicas capaces de predecir o concatenar nuestros actos a lo largo de nuestra historia. La ilógica es la norma. Una persona puede decir que no es un delincuente gracias a los chancletazos que recibió de niño, y le creo, pero también sé de gente que fue golpeado de niños y se convirtieron en delincuentes, maltratadores y asesinos. También están los que nunca golpearon y hoy son ilustres sociópatas y otros no golpeados que son bastante pacíficos. 
Están los homosexuales que querían tener cuerpo de mujer, y al lograrlo, sus parejas son mujeres.  No importa si no lo entiendes, porque lo que importa es que esa persona está buscando su plenitud explorando los límites de su género, su identidad sexual y sus instintos. o hace a través de su decisión, la elección libre y no para complacer clichés. Y así puedo seguir dando ejemplos hasta completar una enciclopedia. El poder de elegir es el triunfo de la individualidad por encima del pensamiento único y alienante.
No existen leyes psicológicas o sociológicas capaces de predecir o concatenar nuestros actos a lo largo de nuestra historia. La ilógica es la norma. La incongruencia es nuestro credo.
Elige porque eres libre, no lógico. Fuck logic, la humanidad es así de hermosa.